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Niña frustrada apoyando su frente en una pizarra

Pasas gran parte de tu tiempo en internet, cuando tienes un problema te refugias en la comida o por el contrario pierdes el apetito, te cuesta superar episodios desagradables que te ocurren en el día a día, con frecuencia te sientes perdido, confundido... No te preocupes, no estás loco y tampoco eres el único, podrías sufrir de analfabetismo emocional.

Según Daniel Goleman, psicólogo y periodista científico, la sociedad está afectada por el analfabetismo emocional pues cada vez más la tecnología nos quita tiempo valioso que podemos destinar para estar tranquilos, reflexionar y compartir con las personas que queremos, actividades imprescindibles para potenciar la inteligencia social.

Ante esta realidad... ¿existe algo que podamos hacer? 

Según Goleman en el sistema educativo podemos encontrar parte de la solución. Actualmente este se centra en transmitir conocimientos y muy poco en el manejo de las emociones, lo que ocasiona que desde pequeños nos sea difícil interpretar lo que nos sucede, respondiendo de manera agresiva, violenta o hasta depresiva.

Es por ello que se necesita del desarrollo de programas de alfabetización emocional que apoyen el aprendizaje emocional desde una temprana edad, porque es allí donde se puede enseñar con la ayuda también del entorno familiar, "es una manera de ayudar a los niños a recibir lecciones básicas sobre inteligencia emocional. Este conocimiento les ayudará tanto en el trabajo como en la vida, e incluye la potenciación de la autoconciencia, la autorregulación, la empatía, las habilidades sociales…" dice Goleman.

Este tipo de aprendizaje ya lo estamos viendo con los nuevos sistemas educativos que surgen para romper el paradigma tradicional, como el que no podemos dejar de mencionar al hablar del tema; el sistema educativo de Finlandia, el cual se basa en la empatía, en reconocer y aprender a manejar nuestras emociones negativas y potencializar la autoconciencia y las tan necesitadas habilidades sociales.

También vemos un gran avance en sistemas educativos individuales (no por sistemas generales pero sí por escuelas independientes) como es el caso de algunas escuelas líderes en Barcelona que han eliminado algunas asignaturas tradicionales y hasta las calificaciones como método de medición del progreso del alumno.

¿Por qué necesitamos alfabetizarnos emocionalmente? 

Se ha demostrado que lograr la inteligencia cognitiva no es suficiente para garantizar el éxito académico, profesional y personal. Según el libro Inteligencia emocional: aplicaciones educativas, Vallés & Vallés, 2000, una educación emocional permite:

  • Aprender a relacionarse consigo mismo y con las personas de una forma asertiva para construir una sociedad preocupada por el bien común.
  • Favorece el bienestar psicológico y emocional de los estudiantes afectando positivamente tanto su bienestar académico, como su rendimiento.
  • Mejora de la autoestima y el autoconcepto que repercute en el nivel de las habilidades sociales y en las relaciones interpersonales satisfactorias.
  • Menor conducta antisocial o socialmente desordenada y disminución del índice de violencia y agresiones.
  • Menor riesgo de inicio en el consumo de drogas, mejor adaptación escolar, social y familiar.
  • Desarrollar una actitud positiva ante la vida y potenciar la capacidad para ser feliz.
  • Desarrollar la tolerancia a la frustración.

Si no posees algunas de estas habilidades no te agobies, el primer paso para alfabetizarnos emocionalmente es aceptar su importancia y entender que la frustración y el complejo no son la solución. Necesitamos educarnos unos a otros, desde casa, mientras seguimos trabajando por hacer de la empatía un miembro más de las aulas de clase.

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Adriana Cárdenas

Desde mi trabajo como voluntaria ayudo a personas que no tienen acceso al sistema de salud en Nueva York traduciendo de inglés a español y vice versa eventos de salud gratuitos y gestionando actividades de divulgación. A su vez, coordino los medios sociales de la organización a la que sirvo.