Buscar

Derechos Humanos en América Latina: retos y oportunidades

Edgar Cortez imagen de perfil

Edgar Cortez

escultura representando la justicoa

Cuando hablamos de América Latina es posible que pensemos que la realidad de los países que la integran es cercana y que comparten muchas cosas. Eso fue lo que en algún momento llevó a Simón Bolivar a plantearse el proyecto de Patria Grande. Sin embargo, al vernos a nosotros mismos, lo que encontramos es un continente que vive numerosos contrastes, explora diversos caminos y suma gran número de retos.

Quedaron atrás las dictaduras militares y en la actualidad casi todos los países viven una regularidad democrática. Sin embargo la ilusión del voto como herramienta de cambio social, quedó en eso, mera ilusión; la democracia electoral ha mostrado sus estrechos márgenes para atender y dar respuestas a las necesidades sociales.

Hasta hace un año una parte de América Latina, específicamente la parte sur, había elegido a gobiernos provenientes de la izquierda y aparentemente más dispuestos a atender los problemas de pobreza, desigualdad, impunidad y un largo etcétera. Ahí estaban Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Venezuela, Ecuador, entre otros.

Ese panorama recientemente cambia y algunos de esos países, como un péndulo, ahora regresan a gobiernos conservadores. El caso más extremo es Brasil, donde mediante una especie de juicio político suspende de sus funciones a Dilma Rousseff y el presidente en funciones da un viraje total a la política nacional.

En síntesis, contamos con democracia electoral, con gobiernos de casi cualquier signo político y a pesar de esos seguimos enfrentando serios y graves problemas de derechos humanos.

Entonces el primer desafío está en cómo darle efectividad a lo que en su momento la Cumbre de Viena señaló en 1993: “La democracia, el desarrollo y el respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales son conceptos interdependientes que se refuerzan mutuamente”.

Desigualdad

Otro asunto que aqueja cada vez a América Latina es la desigualdad. OXFAM en su informe ‘Una economía al servicio del 1%, alerta de la siguiente manera: “La brecha entre ricos y pobres está alcanzando nuevas cotas. Recientemente, Credit Suisse ha revelado que el 1% más rico de la población mundial acumula más riqueza que el 99% restante”.

Nuestro continente es parte de esta realidad y el panorama no es alentador. El mismo OXFAM lo describe diciendo que los datos sobre la participación en los ingresos mundiales ponen de manifiesto que la desigualdad de ingresos a nivel interpersonal es enormemente elevada, y que los principales beneficiarios del crecimiento total son los individuos que se sitúan en el extremo superior de la escala de distribución de los ingresos.

Desafíos

El desafío de hacer frente a la desigualdad es la forma de trabajar de manera constante en el cumplimiento y satisfacción de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA). Que el trabajo, la salud, la educación, la vivienda adecuada no sigan siendo vistas como aspiraciones sino derechos, a los cuales hay que dotar de recursos y políticas públicas idóneas para una sociedad enormemente dispar; es decir que contemple acciones diferencias pues en nuestros países existen sectores de la población que nunca han tenido acceso a estos derechos y por tanto se encuentran en una profunda desventaja que se debe revertir.

Un tercer desafío tiene que ver con la idea de desarrollo. Hoy en América Latina el desarrollo está asociado al extractivismo y a la imposición de mega proyectos. La primera entendida como una forma de organizar la economía de un país, basado en una alta dependencia de la extracción intensiva (en grandes volúmenes) de recursos naturales, con muy bajo procesamiento (valor agregado) y destinado para su exportación. La segunda es la realización de importantes inversiones para imponer enormes proyectos turísticos, carreteras, puertos, etc.

Estos dos procesos tienen serias consecuencias sobre la vida de personas y comunidades campesinas e indígenas, pues para realizar la extracción y la explotación de su territorio, se les tiene que despojar de su hábitat y muchas veces obligarlos a desplazarse del mismo. De acuerdo con el Atlas de Justicia Ambiental en la actualidad están documentados 1750 conflictos ambientales en el planeta.

Esta conflictividad tiene otra violenta perspectiva, la muertes de cientos de defensoras y defensores del medio ambiente. De acuerdo con el informe de Global Witness, ¿Cuántos más?, entre los años 2002 y 2014 fueron asesinados 1.024 personas a consecuencia de su trabajo en temas agrarios o medioambientales. Un caso reciente y cercano fue el asesinato de Berta Cácerez, defensora ambientalista hondureña, el pasado 3 de marzo de 2016.

Por tanto el cuarto desafío es trabajar para que se reconozca el trabajo de las personas defensoras de derechos humanos y dejen de ser asesinadas y criminalizadas.

Muy probablemente quienes hayan leído lo anterior, pensarán que en realidad quiero cambiar el mundo. La verdad es que sí, pues creo que los derechos humanos tienen una matriz de cambio social y debemos recuperar su potencial. En el último tiempo el trabajo en favor de los derechos humanos se ha vuelto enormemente técnico –llamase litigio estratégico, diseño de políticas públicas con enfoque de derechos humanos o alguna otra denominación sofisticada- y eso ha tenido como consecuencia que los derechos humanos sean cada vez menos movilizadores.

Por tanto el quinto desafío está en recrear el potencial político de los derechos humanos como una herramienta de transformación social y también de movilización en favor de las causas populares.

____

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Edgar Cortez imagen de perfil

Edgar Cortez

Edgar Cortez es investigador del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) en la Ciudad de México. Esta es una entrada de Ashoka Changemakers, una plataforma de crowdfunding (financiación colectiva) para Proyectos Solidarios que brinda apoyo a causas inspiradas en amor, justicia e igualdad.