Buscar

Frente a los problemas del mundo, nuestras manos

Juan Pablo Eijo imagen de perfil

Juan Pablo Eijo

doctora atendiendo a un bebé
Imagen cedida por Médicos Sin Fronteras Argentina

No tenemos motivos para celebrar (porque la realidad indigna). Pero sí, en todo caso, para conmemorar, ya que si bien las crisis humanitarias se han expandido, también es cierto que muchísimos seres humanos han decidido hacer algo para que esto cambie”. Con estas palabras, Luis Paíz Bekker, director de Médicos sin Frontera Buenos Aires, abrió el evento que tuvo lugar el pasado septiembre en sede de la Alianza Francesa, a raíz del 40 aniversario de la organización humanitaria internacional.

Bastan dos ejemplos para graficar la premura de la asistencia: “Han muerto 29 mil niños en los últimos tres meses en Somalia, por desnutrición aguda. Y un día como hoy, mueren 8000 personas en el mundo por enfermedades olvidadas (enfermedades que, al ser padecidas por los pobres, las industrias farmacéuticas no investigan): tales como el Chagas, la Malaria, la Enfermedad del Sueño”, enumera Paíz Bekker. En este contexto, y aún conscientes de la insuficiencia del esfuerzo, MSF lleva adelante la inestimable labor de salvar vidas y aliviar el sufrimiento humano.

La gran familia

MSF es una organización de “acción humanitaria” que trabaja en más de 65 países con personas excluidas de la sociedad, que luchan a diario por sobrevivir al abandono, a las guerras, a las epidemias, a los desastres naturales. En esta excelsa tarea se encuentran involucradas 27 mil personas, que conforman hoy día la gran familia de MSF. “A ellos, y a los más de 5 millones de socios que se solidarizan y nos permiten llegar de manera rápida y efectiva a las poblaciones que más lo necesitan, va dedicado este acto”, propone Paíz Bekker.

Por “acción humanitaria” en MSF entienden esa “mezcla de indignación y solidaridad” que se siente por un ser humano que está padeciendo y “que lo mueve a uno a hacer algo”. Ése, consideran, es el impulso que resume estos cuarenta años de labor. Y en este sentido, la neutralidad declarada es una herramienta indispensable: “Gracias a la neutralidad hemos podido llevar salud a quienes más lo necesitan, independientemente de quienes fueran y de qué bando estuviesen”, explica Bekker.

Héroes anónimos

Tras las palabras del director, integrantes de la organización compartieron sus experiencias, las dificultades e igualmente enormes gratificaciones de sus trabajos.

Poner un médico en terreno requiere una movilización muy grande de recursos y asimismo, una evaluación preliminar del lugar y las condiciones de trabajo. “Cuando recibimos una propuesta, recibimos también un informe con la historia del lugar, de lo que está pasando, y eso ayuda mucho para llegar y cumplir la función de manera más eficaz”, cuenta Diego Machado, traumatólogo, quien llevó a cabo su primera misión durante la intervención de emergencia en Haití, a causa del terremoto que sufriera en enero de 2010, donde en tan sólo 6 meses MSF atendió 173 mil personas, realizó 11 mil intervenciones quirúrgicas y distribuyó 27 mil tiendas y 35 mil kits de bienes de primera necesidad.

Aún así, la situación en Haití se mantuvo delicada y la asistencia, como en muchos otros lugares, ha sido insuficiente.

Vinculado a esto, Vanina Meni Battaglia, médica anestesióloga que realizó su primera misión en la República Democrática del Congo, con un proyecto que tiene como objetivo reducir el índice de mortalidad y que alcanza a 120 mil habitantes, expresó que “uno tiene que conocer sus propios límites, y al mismo tiempo saber que muchas veces se va a frustrar; que hay cosas que uno quiere hacer, pero no puede”.

No somos superhéroes. Uno vive momentos críticos también”, agrega Magdalena Goyheneix, médica pediatra, quien realizó misiones en Chad y en Níger, donde dirigió el Centro de Recuperación Nutricional Intensivo.

Meses atrás, en el marco de un evento organizado por TEDXRIODELAPLATA para la “reflexión global sobre la erradicación de la pobreza”, Magdalena hablaba sobre el sin sentido que muchas veces embarga ante la necesidad desbordante (recomiendo vean el video) y decía: Creo que nosotros no tenemos la solución para los problemas del mundo en nuestras manos; pero frente a los problemas del mundo, tenemos nuestras manos”.

En un mundo desigual y en muchos aspectos indignante, como el que vivimos, donde mueren 5 millones de niños por desnutrición al año, Magdalena y otras 27 mil personas (y otros miles de Idealistas por el mundo) ofrecen sus manos, aportan su granito de arena para que al menos otros millones no corran la misma suerte, y tengamos un mundo mejor y más amable.

____

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Juan Pablo Eijo imagen de perfil

Juan Pablo Eijo

En estos momentos se encuentra viajando un poco. Además de colabora con el blog de Idealistas, escribe en suite101.net y practica fotografía.