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Ser voluntario internacional sin volverte loco

Elena de Julián

Foto desde atrás de cuatro jóvenes abrazados

El verano se te echa encima, casi o tienes tiempo para preparar y se te está haciendo complicado encontrar sitios que te gusten, que tengan plazas y que contesten a tiempo. Lo que sí sabes es que quieres irte como voluntario a algún sitio. ¿Qué necesitas para no desesperar y conseguir dar pasos en la buena dirección? ¡Toma nota!

1. Actitud y ganas de trabajar

Un voluntariado no son vacaciones, así que si lo que necesitas es descansar y no hacer nada después de un año agotador, mejor no hagas un voluntariado.

Aunque los voluntarios tienen que tener sus tareas definidas y un horario de trabajo, siempre surgen nuevas necesidades una vez allí.

La mejor actitud es la de estar dispuesto a echar una mano en lo que haga falta.

2. Encuentra qué es lo que te mueve a ser voluntario

Puede ser una causa social o medioambiental.

Es eso que te duele que esté pasando y te gustaría trabajar por ello, siendo consciente de lo que puedes aportar y de que reúnes las condiciones para ese tipo de trabajo.

Creo que no hay nada peor que un voluntario poco motivado que en realidad no está donde quiere estar.

Así que si descubres qué es eso que a ti te mueve a irte a otro país a ayudar con tu trabajo, te será mucho más fácil disfrutar de todo el proceso desde el minuto uno.

3. Foco

El foco es lo que te a permitir no volverte loco en el mar de posibilidades de voluntariado.

Una vez que sabes en qué quieres trabajar, qué puedes aportar, qué tipo de experiencia te piden, será mucho más sencillo filtrar la información.

Hay decenas de buscadores de voluntariado. Puedes empezar conociendo los proyectos de los que hemos hablado en el blog de Voluntarios con criterio en el mapa y los recursos que yo utilizo desde esta página.

4. Tomar una decisión con criterio

"¿Y cómo se hace eso?"

Ahí está la clave para que tu viaje tenga un impacto positivo donde vas y que la experiencia no sea “solo un viaje más”.

Una vez que hayas encontrado esos proyectos que te van a permitir poner en práctica tus mejores habilidades al servicio de los demás, tienes que elegir uno.

En este punto, la confianza y la transparencia que te transmiten las organizaciones son las claves.

Y una vez que te hayas decidido, adelante con ello. Es una experiencia increíble de las que marcan y aunque repitas, nunca la vas a vivir de la misma forma, así que disfruta de todo: de la emoción del principio, los nervios de algo nuevo, del orgullo de tu decisión, de tu primer contacto con esa gente nueva…

5. Un poco de paciencia

No es fácil encontrar a la primera un proyecto que cumpla 100% tus requisitos y tú los suyos.

Además, aunque mandes los correos de contacto necesarios, recuerda que no todo el mundo tiene internet todos los días y que pueden tardar a veces semanas en contestar.

Si no te contestan a la primera, insiste un poco y si no hay respuesta, descártalo por el momento y sigue buscando.

Otros requisitos:

Nivel de Idioma

Como te he dicho en otras ocasiones, creo que un nivel de conversación es lo mínimo necesario.

Valora honestamente si tu nivel es como para defenderte en un país nuevo, para entender lo que te digan y desarrollar tu trabajo. A menos que sea cuidar lechugas, algo vas a tener que comunicarte.

 Si no estás muy seguro de qué idioma se hablará en el proyecto, pregúntalo sin miedo.

Presupuesto

En un 99% de las ocasiones para hacer un voluntariado con ONG’s vas a tener que cubrir al menos los gastos del vuelo, las vacunas, el seguro y los gastos de tu estancia.

Recuerda que Tener o no tener dinero, NO es la cuestión.

Tiempo

El voluntariado necesita tiempo primero para organizarlo y luego para el viaje en sí.

Lo mejor es que seas previsor y lo organices con más de un mes de antelación, pero si no puedes, coge papel y boli y ponte ya a seguir los pasos de arriba para no perder el tiempo.

Estás a tiempo para hacer un voluntariado en Agosto, aunque si pudieras, para mi los mejores meses son Septiembre y Octubre, cuando la temporada alta de vacaciones ha acabado.

Para tu estancia, como mínimísimo debería ser de una semana.

Pero hay muchos voluntariados que piden una estancia mínima de cuatro semanas. Y sobre todo si vas a hacer un viaje largo a otro continente, disponer de 3-4 semanas es lo mínimo recomendable para aprovechar la experiencia.

Elena de Julián

Bióloga emprendedora dedicada al mundo del voluntariado de forma casi profesional. Su proyecto se llama www.voluntariosconcriterio.com, para ayudar a que elijas y aproveches al máximo tu viaje solidario. Si quieres saber más sobre cómo elegir un voluntariado, puedes descargarte la guía de Las 3 claves para irte de voluntariado internacional + Mis 7 trucos para no liarla parda y una hoja de planificación de tu viaje para organizar toda esta información.