Buscar

"La voluntad mueve grandes ideas"

Adriana Cárdenas

Foto de varios participantes

Siempre me he visto interesada en ayudar a los demás; cuando veía la oportunidad, participaba en proyecciones sociales. Pero fue en Voluntades, una organización en Perú llena de jóvenes, donde entendí la profundidad de lo que era ser voluntario y dedicar cada fin de semana a nuestros beneficiarios de los albergues, aldeas y asilos. Mi gran experiencia  inició en el año 2013 cuando me uní a Voluntades, sede Chiclayo; comencé trabajando con niños de 8 a 13 años, fomentando en ellos valores a través de dinámicas y actividades lúdicas. Gracias a Voluntades conocí a gente maravillosa, a niños que a pesar de su situación o limitaciones te enseñan mucho, aprendí a desarrollarme como persona, descubrí nuevas habilidades, empecé a tener una visión más amplia y trascendental de la vida; en conclusión, al final la beneficiaria resulté ser yo.

¿Es posible hacerse rico dando? Voluntarios de aquí y de allá nos comparten sus reflexiones acerca de una pregunta: ¿En qué manera el voluntariado te enriqueció cómo persona, qué te enseñó?

Cada una de sus experiencias les tocaron en una forma especial. Les pedimos que nos las compartan para que más sean los que se animen a ‘enriquecer’ y a ‘enriquecerse’.

Valerie Hernandez Doig – Perú

Hay una frase de la Madre Teresa de Calcuta que siempre llevo conmigo: “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota”. Es una frase muy significativa y motivadora para muchos soñadores que como yo que creemos que el cambio es posible.

Desde que ingresé a Voluntades he buscado orientar mi profesión y actividades a proyectos de desarrollo social; es así que hace poco viví un voluntariado de 6 semanas al interior de mi país, Otuzco ( La Libertad) a través del Instituto Bartolomé de las Casas. Aquella experiencia era otro estilo de voluntariado: salir de tu zona de confort, conocer realidades más alejadas, vivir la interculturalidad, etc. A pesar de haber sido una experiencia distinta encontré puntos comunes: los voluntarios siguen siendo igual de soñadores, su energía para generar cambio es la misma y la gran satisfacción que te genera es la misma.

Para mí el voluntariado es un estilo de vida que muchas personas no logran entender y que otros simplemente no han tenido aun la oportunidad de vivir. A los voluntarios a veces nos califican de utópicos; simples idealistas que “perdemos el tiempo” pero lo que muchos no saben es cómo nos sentimos al ver que con nuestras pequeñas acciones ya estamos generando cambio. Ver que aquel adolescente de ser reacio se vuelve más cariñoso o que un niño que tenía dificultades en ciertos temas ya no las tiene o lograr una sonrisa en ese abuelito melancólico o amargado; es señal de que lo que hacemos esta funcionando y que nuestro esfuerzo y tiempo no es en vano. Me alegra conocer y saber que existen muchos jóvenes con un gran espíritu de servicio, que con sus actividades están trasformando vidas pero aun faltan más….cuanto más seamos mayor será el impacto de cambio que se genere y queramos ver en nuestra sociedad”.  

Si te gustó este testimonio, no te pierdas más en nuestra sección Voluntariado =)

____

Este es un contenido Copyleft (ↄ). Puedes reproducir este y cualquier otro contenido de nuestro blog y compartirlo en diferentes soportes (online, papel, etc.) siempre y cuando cites la fuente, con el enlace a la página principal del propio blog de Idealistas.

Adriana Cárdenas

Desde mi trabajo como voluntaria ayudo a personas que no tienen acceso al sistema de salud en Nueva York traduciendo de inglés a español y vice versa eventos de salud gratuitos y gestionando actividades de divulgación. A su vez, coordino los medios sociales de la organización a la que sirvo.